No aprobar una auditoría ISO 9001 no significa necesariamente que el proceso de certificación haya terminado.
Durante una auditoría pueden aparecer hallazgos o incumplimientos respecto de los requisitos aplicables. Cuando eso ocurre, la empresa normalmente debe analizar qué pasó, corregir el problema, identificar su causa y tomar acciones para que no vuelva a ocurrir.
Por eso, cuando alguien pregunta qué pasa si no apruebo una auditoría ISO 9001, la respuesta depende principalmente de la gravedad del hallazgo y de cómo responde la organización.
Una auditoría no debería entenderse como un examen en el que un error significa automáticamente fracaso.
El objetivo es verificar si el sistema de gestión de la calidad realmente funciona.
¿Se puede reprobar una auditoría ISO 9001?
En la práctica se habla mucho de “aprobar” o “reprobar” una auditoría ISO 9001.
Pero técnicamente el proceso es un poco diferente.
Durante una auditoría se recopila evidencia para evaluar si el sistema de gestión cumple con los requisitos aplicables y si se encuentra implementado de manera eficaz.
ISO explica que una organización obtiene la certificación cuando un organismo independiente verifica que su sistema cumple los requisitos correspondientes. ISO, además, no certifica directamente a las empresas: esa función la realizan organismos de certificación independientes.
Por eso, el auditor no simplemente pone una nota de “aprobado” o “reprobado”.
Puede encontrar desviaciones y levantar no conformidades que deberán ser tratadas.
¿Qué es una no conformidad en ISO 9001?
Una no conformidad es, en términos simples, el incumplimiento de un requisito.
El Grupo de Prácticas de Auditoría ISO 9001, desarrollado por expertos vinculados a ISO e IAF, define una no conformidad justamente como el incumplimiento de un requisito y señala que esta debe sustentarse en evidencia objetiva de auditoría.
Un ejemplo sencillo:
Imaginemos que una empresa establece en su procedimiento interno que todas las compras deben realizarse mediante una orden de compra.
Durante la auditoría se revisan varias operaciones y se descubre que algunas compras fueron realizadas sin esa orden.
Existe una diferencia entre lo que la empresa definió y lo que realmente ocurrió.
Eso puede transformarse en una no conformidad, que para una auditoría de certifciación tiene categorías, es decir pueden existir no conformidades mayores y menores.
¿Qué diferencia existe entre una no conformidad menor y una mayor?
No todos los incumplimientos tienen la misma gravedad.
Una no conformidad menor suele estar asociada a una desviación puntual que no demuestra que todo el sistema haya dejado de funcionar.
Una no conformidad mayor, en cambio, puede reflejar una falla más profunda o sistemática, la ausencia de un requisito importante o una situación que pone en duda la capacidad del sistema para cumplir consistentemente sus objetivos.
Por ejemplo, no es lo mismo encontrar un registro incompleto dentro de un proceso que descubrir que un requisito relevante simplemente no ha sido implementado.
La clasificación concreta del hallazgo dependerá del nivel de incumplimiento de acuerdo a la evidencia encontrada y de los criterios utilizados por el organismo de certificación.
Y acá hay algo importante:
una no conformidad no debería suavizarse simplemente llamándola “observación” si existe evidencia de que realmente se incumplió un requisito. El enfoque técnico de auditoría es precisamente documentar correctamente aquello que se encontró.
¿Qué pasa cuando encuentran una no conformidad?
Lo primero no debería ser intentar cerrarla rápido.
Lo primero debería ser entenderla.
Normalmente, una respuesta adecuada frente a una no conformidad ya sea mayor o menor, considera tres elementos:
- corregir el problema detectado;
- analizar su causa;
- generar e implementar acciones correctivas.
Las guías del Grupo de Prácticas de Auditoría ISO 9001 indican justamente que, para cerrar correctamente una no conformidad, deben revisarse las evidencias de la corrección, el análisis de causa y las evidencias de acción correctiva.
Esto es importante porque corregir el problema no es lo mismo que eliminar su causa.
Si una empresa detecta que un registro está incompleto y simplemente lo rellena, solucionó el problema inmediato.
Pero si ese registro estaba incompleto porque nadie tenía claro quién debía revisarlo, existe una causa más profunda.
Si no se corrige esa causa, probablemente el problema vuelva a aparecer.
¿Una no conformidad significa que no obtendré la certificación ISO 9001?
No, en absoluto.
Recibir una no conformidad no significa automáticamente que la empresa haya perdido la posibilidad de certificarse.
El organismo de certificación informa del hallazgo y la organización debe de tomar las acciones en tiempos definidos.
Dependiendo del caso, puede solicitarse evidencia documental adicional, una revisión de las acciones implementadas o incluso una evaluación posterior.
Lo importante es que la empresa pueda demostrar que:
entendió el incumplimiento;
corrigió el problema;
analizó la causa;
y tomó las accione correctivas para evitar que vuelva a ocurrir.
El problema no es simplemente recibir una no conformidad. El problema es no hacerse cargo de ella.
¿Cuánto tiempo tengo para corregir una no conformidad?
Para el caso de una no conformidad en auditoría de certifiación los plazos son definidos con anterioridad y comunicados al inicio de la auditoría de certificación.
Si una empresa recibe una no conformidad, recibirá un informe por cada no conformidad y estarán enunciados en el informes final. La empresa deberá responder en los tiempos definidos y comunicados.
Por lo anterior siempre es recomendable hacer estas actividades con la debida anticipación, considerando la posibilidad de recibir no conformidades. Esto es especialmente importante cuando la certificación está relacionada con una fecha comercial:
una licitación;
la exigencia de un cliente;
el ingreso a un registro de proveedores;
la renovación de un contrato;
o una condición para comenzar a trabajar con una determinada empresa.
¿Qué pasa si no logro cerrar las no conformidades de ISO 9001?
Ahí el escenario cambia.
Si la organización no logra responder satisfactoriamente a las no conformidades dentro del proceso establecido, la certificación puede no ser concedida.
Y si la empresa ya está certificada, un incumplimiento importante que no sea tratado adecuadamente puede afectar la continuidad de ese certificado.
Eso no significa que una certificación desaparezca automáticamente apenas aparece un hallazgo.
Existe un proceso de evaluación.
Lo relevante es responder la o las no conformidades en tiempo y forma, es decir demuestre que su tratamiento es eficaz.
¿Tengo que empezar todo el proceso de certificación nuevamente frente a una no conformidad?
No necesariamente.
Existen dos casos dependiendo de la situación, en la mayoría basta con responder la o las no conformidades, y eviarlas junto con sus evidencias para que el organismo certificador las revise y acepté.
En otros casos muy particulares, el auditor solicitará una auditoría llamada Follow up, la cual, es una auditoría especial en terreno para evidenciar el cierre de no conformidades mayores.
¿Qué pasa si no apruebo una auditoría de certificación ISO 9001 en Chile?
En Chile, el proceso también dependerá del organismo de certificación con el que esté trabajando la empresa.
El Instituto Nacional de Normalización, INN, no certifica directamente empresas. Su función es acreditar y evaluar la competencia de organismos que realizan actividades de certificación.
Para sistemas de gestión de calidad, el INN contempla la acreditación de organismos que certifican ISO 9001 y utiliza como referencia normas como NCh-ISO 17021-1 y NCh-ISO/IEC 17021-3 para este tipo de actividades.
Por eso, si durante una auditoría aparecen no conformidades, la organización debería revisar con su certificadora:
- cómo fue clasificado el hallazgo;
- qué evidencia debe presentar;
- qué plazo tiene para responder;
- y si será necesaria una revisión adicional.
No conviene asumir que todas las certificadoras trabajan exactamente con los mismos plazos o mecanismos internos.
Una auditoría ISO 9001 no debería verse como una trampa
Una buena auditoría no busca sorprender a la empresa.
Busca comprobar si el sistema funciona y logra los resultados previstos.
Eso implica revisar si los procesos realmente se ejecutan como fueron definidos, si existen controles, si las personas conocen sus responsabilidades y si la organización aprende de sus problemas.
El propio enfoque de auditoría ISO pone énfasis en verificar la conformidad del sistema, no en salir a “buscar errores” por el simple hecho de encontrarlos.
Por eso, una no conformidad también entrega información.
Puede mostrar una debilidad que la empresa todavía no había identificado.
El verdadero problema no es recibir una no conformidad
Una empresa puede tener un buen sistema y aun así recibir una no conformidad.
Lo importante es qué hace después.
Negar el problema.
Buscar una excusa.
Corregir solamente el documento.
O intentar cerrar el hallazgo sin entender por qué ocurrió.
Eso no ayuda.
Una organización madura debería utilizar esa evidencia para aprender.
Si un problema apareció durante una auditoría, probablemente también podía aparecer durante la operación normal.
Y ahí está el valor del hallazgo.
Una no conformidad bien trabajada puede terminar fortaleciendo el sistema.

¿Cómo evitar problemas en una auditoría ISO 9001?
La mejor preparación para una auditoría no ocurre durante la semana anterior.
Ocurre cuando el sistema funciona durante todo el año.
Eso significa, entre otras cosas:
- contar con una gestión de riesgos y oportunidades;
- planificar el sistema para lograr los resultados previstos;
- capacitar a las personas;
- implementar los procesos de manera controlada;
- realizar auditorías internas;
- revisar indicadores;
- controlar los procesos;
- analizar reclamos;
ISO señala expresamente que comprobar el funcionamiento del sistema mediante auditorías internas es una parte importante de ISO 9001.
Si el sistema solo se “ordena” cuando viene el auditor, probablemente el problema no está en la auditoría.
Está en cómo se está gestionando ISO durante el resto del año.
¿Qué pasa ahora con ISO 9001:2026?
Este punto es especialmente relevante desde septiembre de 2026.
ISO 9001:2026 es actualmente la edición vigente de la norma y reemplazó a ISO 9001:2015. ISO publicó la nueva edición el 16 de septiembre de 2026.
Las organizaciones certificadas bajo ISO 9001:2015 disponen de un período de tres años para realizar la transición a la edición 2026 y no necesitan comenzar nuevamente desde cero. ISO indica que, para muchas empresas, esa transición podrá incorporarse dentro de auditorías normales de seguimiento o recertificación.
Por eso, una empresa que actualmente esté preparando una auditoría también debería revisar con su organismo de certificación cómo será su transición hacia ISO 9001:2026.
Entonces, ¿qué pasa si no apruebo una auditoría ISO 9001?
La respuesta corta es:
no significa necesariamente que pierdas la certificación ni que tengas que empezar todo de nuevo.
Si aparecen no conformidades, la empresa deberá entenderlas, corregirlas y tomar acciones correctivas para evitar que vuelvan a ocurrir.
Demostrar al organismo certificador, enviados o mostrando las evidencias y gestionando su aprobación.
Pero una auditoría ISO 9001 no debería entenderse como un examen en el que cometer un error significa fracasar.
Debería entenderse como un proceso sistemático e independiente para obtener evidencias de auditoría y evaluarla de manera objetiva con el fin de determinar el grado de cumplimiento con la norma ISO y con el sistema de gestión de la organización.
Y muchas veces una auditoría termina mostrando exactamente dónde necesita mejorar una empresa.
El objetivo no debería ser llegar a la auditoría esperando que el auditor no encuentre nada.
El objetivo debería ser llegar con un sistema que funciona, detectar lo que todavía puede mejorar y demostrar que la organización sabe hacerse cargo de sus problemas.

